Gobernanza Educativa

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Gobernanza Educativa

El concepto de gobernanza educativa, ha sido objeto de cierta ambigüedad. Muchas veces la noción de gobernanza se aplica a los sistemas educativos sin una definición clara ni especificación acerca de sus implicaciones. Documentos recientes la definen como una compleja interacción entre las instituciones existentes, normas/valores y gobernados (Balu et al. 2009). Estos factores componen el tejido institucional que da forma a las relaciones entre los diferentes actores y el proceso de definición de la agenda pública en la educación. Un actor (individual o colectivo) generalmente se construye en la intersección entre “intereses”, un conjunto de “normas”, una “identidad” distintiva y ciertos “recursos a disposición” (Scharf 1997). La idea de actor está íntimamente relacionada a la noción de poder, dado que diferentes actores ostentan diferentes niveles de poder en campos específicos. Una “buena” gobernanza educativa puede ser entendida como un escenario en el que existe un claro papel de los diferentes actores en la toma de decisiones (aunque éste pueda ser modificado durante el transcurso de la interacción) y en el que también se definen mecanismos de rendición de cuentas que se vinculan con adecuados resultados educativos.

Una reforma en los términos de gobernanza, remite a un cambio en las “reglas de juego” de la o las normas que regulan las interacciones de los procesos y la toma de decisiones entre los actores (Grindle 2004). Y en ese sentido, los gobiernos no solamente deben definir la relación entre el Estado y otros actores relevantes (los padres y los sindicatos de docentes), sino también entre sus diversos componentes, tales como centros escolares, gobiernos locales, autoridades centrales (UNESCO 2009).

La gobernanza educativa se define entre otros, por cinco factores: 1. El grado de descentralización del sistema en su conjunto; 2. El tipo de financiamiento público-privado; 3. Los mecanismos de rendición de cuentas que se establecen; 4. Los actores relevantes que participan en la definición de la política educativa y 5. Sus intereses e incentivos (padres de familia y alumnos, educadores e instituciones educativas, el Estado, veedurías ciudadanas, sindicatos, etc.).

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que la Gobernanza Educativa debe ser definida primeramente como la necesidad de construir autoridad entre el Estado y la Nación, no puede existir gobernanza cuando no hay ejemplo y respeto. Seguidamente, se debe tener claro la necesidad de una reforma a la ley general de educación y a las políticas públicas en función a que la pirámide presupuestal del Estado se invierta, de manera que la inversión del presupuesto anual sea de mínimo un 18% para el sector educativo, de la misma manera entender que solamente se deja de ser Estado Inviable, en la medida en que la educación se convierte en la razón fundamental para el desarrollo.

Pero también hay otros factores como la desmonopolización de la educación, la apertura de nuevos programas educativos a partir de las cualidades y competencias de los ciudadanos desde sus culturas y regionalismos, el desarrollo de una política educativa nacional con cubrimiento en cada uno de los municipios, veredas y corregimientos del país, la internacionalización de la educación, la creación y apoyo a verdaderos centros de investigación científica y tecnológica, sobre la base de una política pública estatal de ciencia y tecnología y no sobre políticas de gobierno.

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Gobernanza educativa: Vaillant, D. (2012). La gobernanza educativa y los incentivos docentes: los casos de Chile y Uruguay. Revista Uruguaya de Ciencia Política, 21(1), 119-141. Recuperado de http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-499X2012000100006