Gobernanzas

GOBERNANZA POLÍTICA

Una idea sobre gobernanza se relaciona fundamentalmente con empatía social, con eficacia política, con oportunidad o timing político, con calidad de gestión en el marco de acertadas y eficientes decisiones estatales cotidianas, en pos de objetivos y metas propuestas, las que fueran aprobadas mayoritariamente por la ciudadanía. La democracia moderna revela que más importante que la legitimidad de origen, es la legitimidad de ejercicio lo cual tiene todo que ver con elegir el momento oportuno para hacer y decir lo que hay que hacer y decir en el instante apropiado (F. Bertossi).
Ahora mismo, la gobernanza política relacional reside, esencialmente, en las interacciones éticas, ecuánimes y equitativas de la administración pública con los administrados de la sociedad civil.
Con el Estado de derecho, el voto fue la piedra angular de la soberanía popular, aunque hoy ese poder emanado de las urnas, como que se agota en una democracia de autorización, un ciclo incompleto que se consumiría en el acto de elegir, en el acto de otorgar una autorización provisoria para gobernar, fundamentalmente, en una expresión ciudadana limitada a la elección de representantes y gobernantes. Es decir, en ciudadanos convocados sólo a una simple validación de los poderes.

Por ende, la legitimidad y democracia de ejercicio, debe de ser la revalorización institucionalizada de la participación ciudadana antes, durante y después de cada gestión gubernamental, cuando el rol ejercido por el Poder Legislativo está en franca declinación y desprestigio desde su propia borrosa identidad, mientras se acentúa la prevalencia del Poder Ejecutivo encargado de tomar decisiones. Así entonces, la gobernanza política, fácticamente carga con casi todo el peso ciudadano, porque lo esencial ahora es la organización del vínculo entre gobernantes y gobernados.

En el marco de tal configuración de la forma de gobierno, venimos observando una compleja y enredada situación que define, explica y predice todo déficit democrático vs., ciudadanos que no son escuchados, decisiones que se adoptan sin consulta alguna, ministros que no asumen sus responsabilidades, dirigentes que mienten con impunidad, funcionarios políticos encerrados en sí mismos sin rendir cuentas y con el remate de un opaco y viscoso funcionamiento administrativo.

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que no basta con la oportunidad democrática que brinda la Carta Magna de permitir que cualquier persona pueda acceder a un cargo de elección popular aún sin títulos de idoneidad, sino que se hace necesario que el Estado entienda que aún bajo el auspicio de un espíritu democrático, se debe capacitar a esos futuros líderes, quienes deberán asumir el control, manejo y responsabilidad de darle un manejo digno y eficiente a los recursos del Estado, razón por la cual “Gobernanza Think Tank”, ofrece una Certificación tipo Sello de Calidad, en el cual se capacita a dichos actuales y futuros líderes, en 7 ejes temáticos fundamentales para una buena administración y gobernanza de lo público:

* Derechos Humanos D.H.
* Derecho Internacional Humanitario DIH.
* Ética
* Administración Pública
* Buen Gobierno
* Medio Ambiente
* Negociación y Resolución de Conflictos
* Capellanía

GOBERNANZA SOCIAL

La relación entre mundialización y desarrollo social ha suscitado debates internacionales en diferentes foros y en distintos momentos, Estos debates reflejan un apoyo general a la promoción de las normas fundamentales del trabajo y un mayor reconocimiento del desarrollo social como elemento necesario para el desarrollo sostenible. Sin embargo, también ponen de manifiesto la dificultad de abordar la interacción entre el comercio y las cuestiones sociales de modo que se tengan debidamente en cuenta las preocupaciones de todas las partes (Moreno Valero, 2002).

La principal preocupación es la posibilidad de que la relación entre el comercio y las cuestiones sociales se utilice como pretexto con fines proteccionistas o de que se abra la puerta a una mayor utilización de sanciones comerciales. La Unión Europea ha asumido desde hace tiempo el compromiso de promover las normas fundamentales del trabajo y, más en general, el desarrollo social. La propia UE se basa en el respeto de los derechos fundamentales. El crecimiento económico y la cohesión social, junto a un mayor nivel de protección y mejora de la calidad ambiental, son pilares complementarios del desarrollo sostenible y resultan esenciales para el proceso de integración europea.

La mejora del nivel de vida y el aumento del nivel de empleo y de protección social para mejorar las condiciones de vida y de trabajo y promover la calidad de vida son objetivos de la UE. El respeto de las normas laborales es uno de los elementos del modelo social europeo y desde los primeros años de existencia de la Comunidad ha dado pie a un volumen considerable de legislación comunitaria, desde normas sobre salud y seguridad en el trabajo a normas sobre igualdad de oportunidades y no discriminación.

En relación a la igualdad de oportunidades en el empleo, hay que destacar que la igualdad de retribución, el adecuado reconocimiento de las capacidades y competencias de la mujer, y las políticas que posibilitan la conciliación del trabajo y de la vida de familia deben favorecen la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, lo que impulsaría ostensiblemente la economía. El creciente índice de actividad económica femenina es un factor significativo en el crecimiento económico mundial. Por otra parte, la pobreza, la deficiente gobernanza y la amplitud de los sectores económicos sumergidos a menudo constituyen las principales causas de la ineficaz aplicación de las normas fundamentales del trabajo en los países en desarrollo. En muchos de ellos, gran parte de la economía local está sumergida y desregulada.

El principal objetivo de la política de desarrollo de la Comunidad Latinoamericana debe ser la reducción de la pobreza. El desarrollo social (incluidos el empleo, el acceso a los servicios sociales, la integración social y la normativa social) es un elemento esencial de los esfuerzos por reducir la pobreza. Por eso el objetivo de reducción de la pobreza que contempla la política de desarrollo debe incluir el apoyo al desarrollo económico, social y ambiental sostenible
La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza contempla la necesidad de ampliar, promover y capacitar nuevos liderazgos sociales a partir de la vinculación de la sociedad civil en el desarrollo de la construcción de políticas públicas y privadas que consideren el quehacer social bajo el amparo de acciones y decisiones que postulen lo social, como el holismo del desarrollo de los pueblos.

GOBERNANZA EDUCATIVA

El concepto de gobernanza educativa, ha sido objeto de cierta ambigüedad. Muchas veces la noción de gobernanza se aplica a los sistemas educativos sin una definición clara ni especificación acerca de sus implicaciones. Documentos recientes la definen como una compleja interacción entre las instituciones existentes, normas/valores y gobernados (Balu et al. 2009). Estos factores componen el tejido institucional que da forma a las relaciones entre los diferentes actores y el proceso de definición de la agenda pública en la educación. Un actor (individual o colectivo) generalmente se construye en la intersección entre “intereses”, un conjunto de “normas”, una “identidad” distintiva y ciertos “recursos a disposición” (Scharf 1997). 

La idea de actor está íntimamente relacionada a la noción de poder, dado que diferentes actores ostentan diferentes niveles de poder en campos específicos Una “buena” gobernanza educativa puede ser entendida como un escenario en el que existe un claro papel de los diferentes actores en la toma de decisiones (aunque éste pueda ser modificado durante el transcurso de la interacción) y en el que también se definen mecanismos de rendición de cuentas que se vinculan con adecuados resultados educativos.

Una reforma en los términos de gobernanza, remite a un cambio en las “reglas de juego” de la o las normas que regulan las interacciones de los procesos y la toma de decisiones entre los actores (Grindle 2004). Y en ese sentido, los gobiernos no solamente deben definir la relación entre el Estado y otros actores relevantes (los padres y los sindicatos de docentes), sino también entre sus diversos componentes, tales como centros escolares, gobiernos locales, autoridades centrales (UNESCO 2009).

La gobernanza educativa se define entre otros, por cinco factores: 1. El grado de descentralización del sistema en su conjunto; 2. El tipo de financiamiento público-privado; 3. Los mecanismos de rendición de cuentas que se establecen; 4. Los actores relevantes que participan en la definición de la política educativa y 5. Sus intereses e incentivos (padres de familia y alumnos, educadores e instituciones educativas, el Estado, veedurías ciudadanas, sindicatos, etc.).

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que la Gobernanza Educativa debe ser definida primeramente como la necesidad de construir autoridad entre el Estado y la Nación, no puede existir gobernanza cuando no hay ejemplo y respeto. Seguidamente, se debe tener claro la necesidad de una reforma a la ley general de educación y a las políticas públicas en función a que la pirámide presupuestal del Estado se invierta, de manera que la inversión del presupuesto anual sea de mínimo un 18% para el sector educativo, de la misma manera entender que solamente se deja de ser Estado Inviable, en la medida en que la educación se convierte en la razón fundamental para el desarrollo.

Pero también hay otros factores como la desmonopolización de la educación, la apertura de nuevos programas educativos a partir de las cualidades y competencias de los ciudadanos desde sus culturas y regionalismos, el desarrollo de una política educativa nacional con cubrimiento en cada uno de los municipios, veredas y corregimientos del país, la internacionalización de la educación, la creación y apoyo a verdaderos centros de investigación científica y tecnológica, sobre la base de una política pública estatal de ciencia y tecnología y no sobre políticas de gobierno.

GOBERNANZA SANITARIA NO ESTÁ

nononononononononononoonononononononononononononona noción de gobernanza se aplica a los sistemas educativos sin una definición clara ni especificación acerca de sus implicaciones. Documentos recientes la definen como una compleja interacción entre las instituciones existentes, normas/valores y gobernados (Balu et al. 2009). Estos factores componen el tejido institucional que da forma a las relaciones entre los diferentes actores y el proceso de definición de la agenda pública en la educación. Un actor (individual o colectivo) generalmente se construye en la intersección entre “intereses”, un conjunto de “normas”, una “identidad” distintiva y ciertos “recursos a disposición” (Scharf 1997). 

La idea de actor está íntimamente relacionada a la noción de poder, dado que diferentes actores ostentan diferentes niveles de poder en campos específicos Una “buena” gobernanza educativa puede ser entendida como un escenario en el que existe un claro papel de los diferentes actores en la toma de decisiones (aunque éste pueda ser modificado durante el transcurso de la interacción) y en el que también se definen mecanismos de rendición de cuentas que se vinculan con adecuados resultados educativos.

Una reforma en los términos de gobernanza, remite a un cambio en las “reglas de juego” de la o las normas que regulan las interacciones de los procesos y la toma de decisiones entre los actores (Grindle 2004). Y en ese sentido, los gobiernos no solamente deben definir la relación entre el Estado y otros actores relevantes (los padres y los sindicatos de docentes), sino también entre sus diversos componentes, tales como centros escolares, gobiernos locales, autoridades centrales (UNESCO 2009).

La gobernanza educativa se define entre otros, por cinco factores: 1. El grado de descentralización del sistema en su conjunto; 2. El tipo de financiamiento público-privado; 3. Los mecanismos de rendición de cuentas que se establecen; 4. Los actores relevantes que participan en la definición de la política educativa y 5. Sus intereses e incentivos (padres de familia y alumnos, educadores e instituciones educativas, el Estado, veedurías ciudadanas, sindicatos, etc.).

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que la Gobernanza Educativa debe ser definida primeramente como la necesidad de construir autoridad entre el Estado y la Nación, no puede existir gobernanza cuando no hay ejemplo y respeto. Seguidamente, se debe tener claro la necesidad de una reforma a la ley general de educación y a las políticas públicas en función a que la pirámide presupuestal del Estado se invierta, de manera que la inversión del presupuesto anual sea de mínimo un 18% para el sector educativo, de la misma manera entender que solamente se deja de ser Estado Inviable, en la medida en que la educación se convierte en la razón fundamental para el desarrollo.

Pero también hay otros factores como la desmonopolización de la educación, la apertura de nuevos programas educativos a partir de las cualidades y competencias de los ciudadanos desde sus culturas y regionalismos, el desarrollo de una política educativa nacional con cubrimiento en cada uno de los municipios, veredas y corregimientos del país, la internacionalización de la educación, la creación y apoyo a verdaderos centros de investigación científica y tecnológica, sobre la base de una política pública estatal de ciencia y tecnología y no sobre políticas de gobierno.

GOBERNANZA AMBIENTAL

La gobernanza ambiental es clave para alcanzar el desarrollo sostenible, a nivel nacional, regional y global. Por ello, los procesos de toma de decisiones y el trabajo de las instituciones deben seguir métodos informados, coherentes, unificados e integrales y, al mismo tiempo, deben apoyarse en marcos normativos adecuados que faciliten estos procesos.

La ONU Ambiente a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA, apoya en los procesos nacionales y regionales de toma de decisiones para la gobernanza ambiental; contribuye al fortalecimiento de las capacidades para implementar acuerdos internacionales ambientales a nivel nacional a través de medidas legales e institucionales apropiadas; y promueve la integración de la sostenibilidad ambiental en el desarrollo a todos los niveles.

El monitoreo de gobernanza ambiental comprende todos los sistemas sociales, económicos y ambientales que afectan la forma como las personas interactúan con el ecosistema y los recursos naturales, desde las políticas, leyes, burocracia, patrones de tenencia de la tierra, mercados, hasta normas tradicionales y la cultura. Existen muchas razones para llevar a cabo una evaluación de gobernanza ambiental. Puede ser que el gobierno necesita el diagnóstico de los retos como parte del proceso de planificación o la sensibilización de un problema o tal vez se necesita el impacto de la política o programa específico, proceso legal, o se necesita un seguimiento o una línea de base para el monitoreo futuro. Tener múltiples necesidades no es un problema, porque se mejora la relevancia de la evaluación.

En 2011, PROFOR y FAO desarrollaron un Marco de evaluación y monitoreo de la gobernanza forestal que sirvió de base para desarrollar el proyecto “Apoyo a la aplicación del plan de acción FLEGT de la Unión Europea en América del Sur”, desarrollado en Perú, Ecuador, Colombia y Brasil por la UICN Sur –TRAFFIC. El resultado fue la definición y priorización de componentes e indicadores para evaluar la gobernanza en cada uno de los países, que posteriormente fueron validados. En el caso de Perú, se desarrollaron dos pilotos en Madre de Dios y San Martín. En 2014, FAO y PROFOR desarrolló una nueva “Guía práctica para la recolección, análisis y uso de datos para evaluación de la gobernanza ambiental” , basada en la experiencia de varios países a nivel mundial. Es así que dentro del marco del proyecto Inventario Nacional Forestal y Manejo Forestal Sostenible ante el Cambio Climático, la FAO estableció un acuerdo con TRAFFIC para elaborar y probar una metodología de evaluación de la gobernanza forestal y sus instrumentos, así como proponer ajustes a la base metodológica de FAO-PROFOR basado en la aplicación nacional y dos regiones peruanas: Atalaya (Amazónica) y Huancayo (Andina).

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que no basta con tener una de las Legislaciones Ambientales más fuertes del mundo, si no se construyen verdaderas políticas públicas de educación ambiental. En la medida en que los diferentes sectores políticos, sociales, empresariales, industriales y espirituales entiendan la responsabilidad de trabajar por la recuperación, mantenimiento y protección de nuestros recursos, en la medida que entendamos y demos a conocer que MEDIO AMBIENTE no es solo recursos naturales y ecosistema, sino que es toda interrelación entre el hombre y su entorno, podremos vivir en un país ambientalmente protegido.

GOBERNANZA EMPRESARIAL

Entre las tendencias teóricas y prácticas detectadas en el área temática de la gerencia empresarial se destacan: 1. la resemantización del constructo “gobierno corporativo” y la incorporación del constructo “Gobernanza Empresarial”; 2. la emergencia de nuevos mecanismos de interacción entre las empresas y su entorno y 3. el fortalecimiento y/o aparición de dispositivos orientados a conciliar la rentabilidad con algunas demandas de bienes intangibles que hace el ciudadano-consumidor contemporáneo, como el respeto al medio ambiente, la transparencia, la responsabilidad social de las empresas y rutinas de trabajo que garanticen el respeto a los derechos humanos, así se concluye que se está articulando un nuevo marco institucional que transforma los parámetros establecidos en el mundo de las corporaciones para legitimar socialmente, asegurarse la rentabilidad y determinar y minimizar los costos de transacción.

Dentro de estos procesos resaltan: la hipercomplejización de la sociedad occidental, estimulada por las nuevas tecnologías en información y comunicación, los acelerados cambios en las preferencias materiales e inmateriales de los consumidores y la organización de redes de presión política en torno a cuestiones como la transparencia y eficacia tanto del sector público como del privado y la promoción y defensa de bienes intangibles como el respeto al ambiente, las garantías a los derechos humanos y la corresponsabilidad social ante problemas como la pobreza y la exclusión social.

La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que la Gobernanza Empresarial no es otra cosa que la redefinición de la responsabilidad que debe tener el sector empresarial en torno a factores morales y éticos tales como la conciencia del crecimiento y el desarrollo de la sociedad, la construcción de buenas prácticas políticas, económicas y sociales de los Estados, la cobertura de bienes y servicios de una Nación y por encima de todo, la obligación de que las empresas y los empresarios se conviertan en el faro moral de cualquier país, especialmente de aquellos en los cuales los índices de corrupción, malversación de fondos y falta de seguridad, descomponen cualquier atributo de desarrollo.

GOBERNANZA SINDICAL

“No hay nada más práctico que una buena teoría” (Kurt Lewin). Los conceptos básicos de la gobernanza sindical que deben ser conocidos, procesados, decantados y asumidos como ideas rectoras de la actividad organizacional, son instrumentos que orientan y articulan un cúmulo de actividades cotidianas porque expresan la conciencia de una acción motivada.

Afirmaba Nicolás Sartorius, en una conferencia recientemente pronunciada en la Fundación Sindical de Estudios, que para el conjunto de la izquierda social y política el reto a superar debería ser el de globalizar el bienestar, conjugando para ello democracia, comercio y cohesión social, para lo que resulta imprescindible la articulación de actores políticos globales de carácter democrático que aseguren lo que se ha dado en llamar una buena gobernanza de la globalización.

Paradójicamente, el heredero del primer movimiento social que proclamó su vocación internacionalista y “como su patria, la humanidad”, encuentra dificultades a la hora de hacer frente a la continua y acelerada dinámica de expansión del capital, en la medida en que no dispone, o disponiendo de instrumentos muy insuficientes, que le permitan alcanzar un equilibrio socialmente más favorable en la relación entre capital y trabajo, tanto en su vertiente expresa, esto es en todo lo vinculado con los derechos laborales, como en su vertiente derivada, esto es, en todo lo relacionado con la cohesión social y, por lo tanto, con la provisión de bienes y servicios esenciales que la articulan.

La inercia proveniente de otros modos de producir, tanto a nivel tecnológico como organizativo, así como la persistencia en la referencia normativa a los Estados Nación, han hecho al sindicalismo asumir un cierto resistencialismo en cuanto a la definición de su marco de actuación y, consecuentemente, en la definición de la propia estrategia sindical, sin reparar, o, al menos, sin hacerlo con la necesaria contundencia, en que la globalización no es un “fuera” que se deba afrontar de manera aislada o independiente de la propia acción sindical.
La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que por el contrario, la globalización, articulada ahora sobre nuevas tecnologías, presta a las empresas la posibilidad de nuevas estrategias productivas, a la vez que se establecen nuevas y más difusas relaciones entre lo laboral, lo social, lo económico y lo político; induce también una mayor complejidad y diversidad a los mecanismos y las reglas contractuales, por lo que resulta más difícil identificar a sus agentes, al tiempo que se fragmenta la propia clase trabajadora. Los impactos de la globalización, entonces, se están verificando aquí y ahora. La fragmentación y diferenciación del colectivo trabajador, tanto en su vinculación con el empleo como en las condiciones en que se desempeña el trabajo supone que las referencias en salario, jornada de trabajo, exigencias en el empleo y condiciones del mismo, tradicionalmente compartidas por amplios colectivos laborales, han perdido gran parte de su fuerza aglutinante; y la han perdido en todas partes.

GOBERNANZA ESPIRITUAL

Reflexionemos por qué es imprescindible trabajar en expandir nuestra conciencia para poder vivir un nuevo paradigma que hará posible llegar a una gobernanza mundial.
NATHAN NOVIK

Una gobernanza espiritual en el Bien Común si bien aparecen como un tema de futuro, los cambios y adaptaciones han de comenzar ahora para un proceso que podría llevar un tiempo indeterminado, posiblemente unas centenas de años: pero aun así es hora de comenzar.

Estamos tratando de dejar de lado un paradigma que lleva miles de años y que nos ha llevado a un mundo en crisis en diferentes aspectos que van desde el deterioro climático planetario, el debilitamiento de la credibilidad ciudadana respecto de nuestras instituciones, la falta de un sentido de vida en muchos seres humanos y muchas otras manifestaciones.

Por otra parte, tenemos esperanzas de un mundo mejor ante el impresionante desarrollo de las ciencias y de la tecnología que puede llegar a significar una verdadera liberación del ser humano en cuanto a su actual dependencia de lo material y encausar todo ello adecuadamente en la medida de que usemos dichos avances para el Bien Común.

Para que esto último sea posible y evitemos un desastre planetario que a veces se nos hace inminente, necesitamos liberarnos del viejo paradigma de «los opuestos» y desarrollar un paradigma diferente, que nos conduzca a pensar y actuar fundamentados en ese Bien Común.
Esto no es una nueva ideología ni un nuevo partido político, dado que no se trata de algo partidista, sino de integración y de inclusión a nivel planetario de todos los seres humanos en su diversidad sin excepción.
El paradigma actual conduce necesariamente a lo conflictivo, se alimenta de posturas ideológicas que defienden cierto tipo de visiones que apoyan a unos respecto de otros que se consideran «opuestos», enemigos, herejes, infieles y similares, todo ello fuente de odiosidades y violencias.

Un nuevo modo de pensar, de sentir, de actuar basado en el Bien Común, en la inclusión de lo diverso, un Nuevo Paradigma, se basa en decisiones inteligentes, científicas, viables, orientadas por los valores esenciales al humanismo y aceptables de manera racional y consensuada.
La Escuela de Líderes de las Américas para la Excelencia en la Gobernanza entiende que la Gobernanza Espiritual debe ser la base moral que conduzca al equilibrio entre los poderes de la mente (moral) y los poderes de la materia (riqueza) y que la necesidad del equilibrio entre los opuestos, debe fundamentar el desarrollo de los seres humanos frente a valores éticos como la medicina, el derecho, y las nuevas tecnologías convergentes, para así evitar que perdamos el rumbo de la lógica, por ir detrás de la fantasía y la ficción.